TIPOS DE DIALOGO EN LA NARRATIVA
REVISTA ONLINE DE TECNICAS LITERARIAS ONISSPERU-2018
Los tipos
de diálogos que podemos encontrar en narrativa
son muy diversos, y también cómo se estructuran en el conjunto del texto. Depende de los autores y de los ambientes literarios
en los que se mueven. Sin embargo, este no es un artículo
sobre las maneras de construir un diálogo literario, sino más bien sobre la
forma en que son dispuestos sobre el papel, y dejaremos para más adelante otro
artículo sobre cómo un escritor debe abordar los diálogos de sus narraciones.
Vamos a tratar en esta entrada de hacer
un resumen, lo más exhaustivo posible, de los tipos de diálogos que
más me llaman la atención, por lo que conozco, así como a sus posibles combinaciones.
TIPOS DE
DIÁLOGOS Y LA FORMA EN QUE SE ESCRIBEN
Hablaremos en principio de los diálogos en el libreto
teatral, en el guion cinematográfico, como introducción a los tipos de diálogos
existentes, y luego nos adentraremos en los más específicamente literarios, y
sus formas anglosajonas, hispanas o, ya dependiendo del autor, otros estilos
interesantes.
DIÁLOGO TEATRAL
Un ejemplo podría ser el comienzo de “El Rey Lear”, de
Shakespeare:
I.i
Entran [los Condes de] KENT y [de] GLOSTER, y EDMOND.
KENT
Creí que el rey estimaba más al Duque de Albany que al de Comwall.
GLOSTER
Eso creíamos nosotros. Pero ahora que divide su reino, no está claro a cuál de los dos aprecia más, pues los méritos están tan igualados que ni la propia minuciosidad sabría escoger entre uno y otro.
KENT
Señor, este joven, ¿no es hijo vuestro?
GLOSTER
Su crianza ha estado a mi cargo. Reconocerle me ha dado siempre tal sonrojo que ahora ya estoy curtido.
Creí que el rey estimaba más al Duque de Albany que al de Comwall.
GLOSTER
Eso creíamos nosotros. Pero ahora que divide su reino, no está claro a cuál de los dos aprecia más, pues los méritos están tan igualados que ni la propia minuciosidad sabría escoger entre uno y otro.
KENT
Señor, este joven, ¿no es hijo vuestro?
GLOSTER
Su crianza ha estado a mi cargo. Reconocerle me ha dado siempre tal sonrojo que ahora ya estoy curtido.
Es más habitual poner
el nombre con un punto y guión (u
otras fórmulas) y después colocar el texto, depende de los editores.
A veces se colocan acotaciones, como por ejemplo
“Agitado” (respecto a un personaje), o “Nervioso”, o “Parece no saber qué
hacer”, etc…
GUION
CINEMATOGRÁFICO
Es muy parecido al libreto de teatro.
Sin embargo, se diferencia en que las acotaciones son
más extensas, debido a factores técnicos relativos
al cine, así como a un protocolo más formalizado. Incluso en el guion técnico
(a diferencia del literario) aún hay más acotaciones, a veces en forma de
símbolos, para aclarar aspectos como la numeración de las escenas, etc. Pero es
un tema más complejo y no lo vamos a desarrollar hoy aquí. Baste como un ejemplo más de tipos de diálogos en su vertiente formal.
ENTREVISTAS
En las entrevistas, ya sean incluidas en un texto o
bien para una revista o periódico, se suele escribir “Pregunta” y “Respuesta”
antes del texto escrito, o bien las iniciales de entrevistador y entrevistado,
por ejemplo:
EP: ¿Tiene usted algo
pensado para el futuro?
ML: No, de momento.
Cuando termine la gira, lo pensaré.
Dentro de los tipos de diálogos existentes, es el
menos estructurado, el más informal.
TRADICIÓN
HISPANA
Se utilizan guiones para introducir el
texto que dice el personaje, como en este ejemplo de la novela de Pérez
Galdós “Tristana”:
-Es pintor; ya lo sé -dijo Tristana,
sofocada de puro dichosa-. Eso que has visto es su estudio, boba. ¡Ay, qué
bonito será!
Sin embargo, es más habitual utilizar la raya que el
guion. Sería así:
—Es pintor; ya lo sé —dijo Tristana,
sofocada de puro dichosa—. Eso que has visto es su estudio, boba. ¡Ay, qué
bonito será!
Esta tradición es algo más complicada que la
anglosajona, especialmente en la puntuación.
TRADICIÓN
ANGLOSAJONA
En este caso el
diálogo se entrecomilla y se escribe en cursiva. Los puntos se incluyen dentro de las comillas, un
caso distinto en los tipos de diálogos que
examinamos al caso hispano, en el que el punto va después de la raya. Veamos un
ejemplo de “Las olas”, de Virginia Wolf:
“¡Por fin!”, exclamó Neville. “El árbol de mi alegría florece. Mi corazón se
expande. La opresión ha desaparecido. Todos los obstáculos han sido
removidos. El reinado del caos ha concluido. Él ha traído consigo el
orden. Nuevamente los cuchillos cortan.”
“He aquí a Percival”, dijo Jinny. “Y no viene vestido de etiqueta.”
DIÁLOGO
INDIRECTO
En este caso, el propio narrador,
introduce el diálogo de los personajes en el relato. Puede producir un abuso
excesivo de la conjunción “que”. Veamos un ejemplo de “El beso de la mujer araña”, de Manuel Puig:
Ella contesta que no se asustó. Pero en
eso, al retocarse el pelo suelta la hoja y el viento se la lleva. El
muchacho corre y la alcanza, se la devuelve a la chica y le pide
disculpas. Ella le dice que no es nada y él se da cuenta que es extranjera
por el acento. La chica le cuenta que es una refugiada, estudió bellas
artes en Budapest, al estallar la guerra se embarcó para Nueva York. Él le
pregunta si extraña su ciudad.
DIÁLOGO LIBRE
No se utiliza ninguna convención tradicional. Se introduce
el diálogo tal cual, conforme van interviniendo los personajes. Un ejemplo
inventado sería:
¿Por qué no?, dijo
Héctor. Marina le miró y contestó: eso es absurdo. No lo veo tan absurdo,
repuso Luis.
Como puede observarse, en este
caso no hay ninguna regla especial, y la puntuación es muy simple, aunque puede llevar a
cierta confusión, sobre todo en diálogos largos, además del abuso de las
coletillas tipo “dijo”, “contestó”,
etc…
Por supuesto, hay tipos de diálogos que entremezclan algunos de los anteriores,
según qué es lo que desee conseguir el autor en el ánimo de sus lectores, o
según su estilo o su técnica concreta. El género abordado por el escritor
también cuenta, ya que tiene sus propios códigos al respecto.
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